sábado, 26 de junio de 2010

Palabras simples y descoloridas.

Quiero volver a ser como era.

domingo, 20 de junio de 2010

Bendy, bendy, bangy, bangy

Lose your mind on all my candy


miércoles, 16 de junio de 2010

Leave the lies to the liars.

En todo sentido, cada vez estás más lejos.

Qué loco. Cuando te distancias de alguien empezás a ver claramente sus defectos. Y cuando ese alguien te importa te empezás a preguntar por qué, why the hell te importaba (o te importa) tanto. Es más fácil ver los defectos de la otra persona cuando hay distancia, cuando pasa algo. ¿Qué tan difícil de entender es? Odio las mentiras. No me gusta que me mientan. Las mentiras no tienen justificación. Me enferma que me tomen por estúpida. Porque mentir una vez es un error. Una vez. Dos veces, algo funciona mal. Tres veces… es una tomada de pelo. Basta.

Igualmente me ayuda y me facilita muchísimo las cosas, por irónico que suene. Pareciera que nunca te terminé de conocer. Ergo, muchas de las cosas que creí reales son imposibles. Me quedé muchas noches despierta para nada, pero... qué importa. Lección aprendida.

domingo, 13 de junio de 2010

La sensibilidad de los débiles.

Que en mi caso, mí sensibilidad se esconde, se escuda con esa otra palabra, "debilidad". No soy débil. De ser una persona débil ya estaría en un hermoso y acolchonado ataúd unos cuantos metros bajo tierra. No, no soy débil. Creo que más bien las cosas me afectan demasiado más de lo que deberían. Será que estoy constantemente pensando en todo lo que ya pasó y en lo que va a suceder. Jamás vivo “el hoy”. Nunca me aboqué a vivir mi presente. Siempre pienso en el pasado, y/o en lo que va a venir. Bueno, “pienso”… me preocupo. Debería tomar mi propio consejo en cuanto a lo de “vivir el ahora” pero jamás lo hago. Me cuesta mucho más ahora que se lo que quiero para mí futuro. Al menos para mí futuro cercano: te quiero en él. Por primera vez en mí vida sé perfectamente lo que quiero, pero no sé como hacer las cosas. Me siento perdida, me siento incapaz. Me siento menos, como siempre. Por otro lado, estoy bastante contenta con esto.

Exagero. Sé que exagero. ¿Y quién soy yo después de todo? Soy la reina de la exageración. Jamás en la vida voy a tomar las cosas como vienen y a decir “ya se van a dar solas”. NO. No tengo paciencia para esperar a que las cosas se den solas. Tiempo tengo de sobra, paciencia es lo que me falta. Además yo, como siempre, tengo que estar en todo. No puedo permitir que las cosas se den “solas” (Is that possible?). Tengo que intervenir. Tego que hacer algo, y quizás es por eso que casi siempre/siempre lo arruino. Pero solo por esta vez prefiero andar con cuidado. No arruinarlo. No apresurarlo.

Quizás solamente me estoy ilusionando.

Todo esto es un conjunto de cosas que nunca creí posibles. Nunca lo creí posible pero, acá me ves.