sábado, 23 de julio de 2011

Ava was the morning
Now she's gone
She's reborn like Sarah Vaughnan

No admiro a las mujeres. A pesar de saber que muchas de ellas han deslumbrado a tantos
con sus logros o con lo que sea que hayan hecho, no las admiro. No es el caso y es difícil 
convertirse en inmortal en una tierra de hombres, dominada por el hombre mismo, constantemente
amenazada por los fantasmas del acoso, del olvido, y muchos otros fantasmas que no vienen al caso.
No es el caso de Amy, a quien siempre le gustó ser admirada por hombres y mujeres, y tanto unos 
como otros se daban cuenta, so easily, que estaban ante uno de los talentos más especiales, novedosos
y poco abundantes que aún persisten o que aún surgen, tal y como ella surgió, a pesar de "didn'tgo out
looking to be famous". Mucha gente no entendería, o no entiende, o lo toma como algo mundano y 
pasajero, o hasta carente de importancia y sin embargo también están y estarán aquellos a los cuales
les parece que 27 años no son nada o demasiado poco y que tal noticia les produce un sentimiento
inexplicable de angustia y un nudo en la garganta que no va a desaparecer por lo pronto, hasta que 
pase el tiempo, hasta que las circunstancias se aclaren y hasta que esto pueda tomarse como un hecho. 
No justo, no plausible, siquiera creíble, pero como un hecho al fin. 
I love you, messy.

14 September 1983 † 23 July 2011



sábado, 25 de junio de 2011

WHAT THEY DON'T KNOW.



I have that summer on repeat. 
Most possibly because of the lots of things that have happened to me in such a short time. Or maybe because those same things haven't happened ever again and by then, they were completely unexpected. Surprisingly. They talk and think they know, when actually they couldn't tell me much, anything, actually, about those confusing facts, 'bout that part, 'bout anything: they could only talk shit and it sucks (for them) because they'll never ever know. It doesn't matter to me now, though, since I never cared at all and have been thinking about it lately and found out my own secrets or whatever. I have changed, it's true, but not as much as to not to being recognized but someone like that. Anyway, why would it be different this time? I'm not so sure if I have changed in a good way or if I haven't changed at all. It doesn't help when I see in that someone what I see in myself to: both parts trying prove the other part wrong, or different at least. 
This is gonna be hard but I do feel like I'm able to do it (whatever I'm gonna do).






domingo, 27 de marzo de 2011

mustapha domingo 3/27

Mustapha
MUSTAPHA

Estoy algo así como esperando la resurrección para verte, ¿está mal?



(hungry as fuck)

viernes, 11 de febrero de 2011

Baby I'm a free...



Debería estar estudiando. Debería estar estudiando porque tengo que rendir y de eso depende mi ingreso a la universidad. Debería, debería, debería... estoy un poco cansada. Hacer lo que "debería" hacer jamás está entre las cosas que me siento dispuesta hacer, las cosas que quiero hacer. 
Por eso estoy en mi cuarto ahora escuchando The Fame Monster.
Canto Bad Romance. Hago los movimientos de la coreografía sentada en la silla. Escucho Speechless. Canto. Sí, desafino. Y me encanta. Me encanta porque soy libre de cantar, de desafinar, de bailar y de reírme. Me encanta porque puedo hacer lo que quiera, como donde y cuando quiera, y quizás no es tan así, pero sentirse así, es inusual. Sé bien que en vez de estar acá escribiendo una oda al liberalismo tendría que estudiar, en efecto, pero no lo voy a hacer ahora. Me conozco. 

Lately, estuve tirando cosas sin sentido. Estuve haciendo lo que odio: contar una boludez o dos en un par de líneas y pretender que me aplaudan o que se entienda. Como me fastidian las personas que dicen, escribe, hablan y no profundizan. ¿O vos te creés, pendeja, que Nietzsche escribió The Anti-Christian basándose en pelotudeces personales o que Romeo y Julieta era un cuento de dos pelotudos que se juntaron a tomar un helado? No, bueno, entonces bajate de la nube y no te creas Shakespeare. A ver: no pretendo que se me llegue a comprender (¡comprensión! una palabra a tiempo), lo único que puedo llegar a pretender es que se me entienda. Si me entendés, y yo a vos, y todos empezamos a entendernos, el mundo mejora, ¿estamos todos de acuerdo, no?
Y ahora, mi voz interna: ¿a quién le hablás, trastornada? 
Te hablo a vos que leés esto desde tu más profunda hipocresía porque hasta podrías llegar a negar que lo leíste, ¿no entendés? Lo que digan o piensen de mí
a) me importa demasiado ó
b) no me importa. 
Pero todos tenemos a aquellos que anulan nuestro ego, y a aquellos, por qué no, que lo despedazan, lo patean, lo pisan y lo dejan ahí tirado cual materia putrefacta. Muy impresionante.
El ataque al ego es, en serio, muy impresionante. Te puede dejar liso como un papel o impedirte volver a tener un poco de amor propio por el resto de tu vacía existencia porque, si tenemos que sincerarnos, jamás olvidaremos a aquel que nos aplastó el ego hasta dejarlo en el subsuelo. No vas a olvidar al alma insensible que enterró tu autoestima. Jamás, jamás, nunca.